El Presidente de Aragón muestra un optimismo moderado con las previsiones de crecimiento de la economía aragonesa de Funcas

Lambán alerta sobre la desigualdad y apuesta por aplicar nuevos parámetros de calidad para medir los indicadores económicos

Zaragoza, 25 de octubre de 2016.- El Presidente de Aragón, Javier Lambán, ha participado en la presentación del informe de la Fundación de Cajas de Ahorro (Funcas) en su revisión de las previsiones regionales para 2016 y 2017, presentado junto al Presidente de Ibercaja, Amado Franco y el economista Carlos Ocaña. El informe detecta que el Producto Interior Bruto (PIB) de Aragón crecerá un 2,5 por ciento en 2017, dos décimas por encima de la media estatal, mientras que el crecimiento estimado para este año 2016 es del 3,1 %, la misma cifra estimada para el conjunto del país por la Fundación Funcas.

Javier Lambán ha mostrado su optimismo con los datos presentados y por la evolución del paro estructural, la calidad del capital humano aragonés en cuanto a formación, el peso de la industria en la economía y su capacidad de resistencia frente a las crisis, así como otros indicadores como las exportaciones. A su juicio, no son resultados que se puedan arrogar los gobiernos pero también ha dejado claro cuáles han sido los objetivos del Ejecutivo aragonés y la demostración “frente a agoreros que aseguraban que nuestra gestión sería un freno para la economía. Ahora se comprueba que no ha sido así”.

Lambán ha recordado que las políticas económicas de su gobierno se han centro en actuar sobre la oferta (con una prioridad absoluta sobre la Formación Profesional Dual, los nuevos ciclos formativos, la mejora del capital tecnológico de la Comunidad autónoma y la puesta en marcha del Pacto para la Ciencia). Igualmente, el Gobierno de Aragón se ha centrado en ser proactivo en sectores estratégicos para Aragón y crear climas favorables para su desarrollo, así como en la puesta en marcha de un verdadero Diálogo Social, “más allá de la retórica”, con planes concretos para jóvenes, parados de larga duración, y otros colectivos.

Sin embargo, el Presidente de Aragón no ha querido dejar pasar la oportunidad de alertar, en medio de las buenos datos previstos, de la gran desigualdad social que existe aún y que a su juicio es “indeseable” desde el punto de vista ético, político y económico, por su ineficacia, y ha apostado por corregirla para “estabilizar el sistema democrático y el sistema económico”.

En este sentido, se ha mostrado partidario de que los países, las sociedades, evalúen sus economías más allá de las cifras nominales del PIB, el paro y otros parámetros, aplicando indicadores sobre el impacto de las políticas sobre la igualdad, la calidad del empleo generado, o el impacto medioambiental que las políticas originan