El Presidente de Aragón, Javier Lambán, ha mantenido el primer encuentro con los agentes económicos y sociales después de las elecciones y de la formación del nuevo gobierno, en el desayuno informativo organizado por Heraldo de Aragón y Banco de Santander, «Aragón, visión y futuro”.
Lambán ha ofrecido un nuevo planteamiento en la reflexión de qué queremos ser como sociedad. Ha propuesto que «decidamos cómo queremos vivir, dónde, de qué y con quién”, un punto de partida que se propone para formular un aragonesismo moderno, base de una nueva autopercepción «y de una nueva forma de postularnos ante el resto de España y ante el mundo en general”.
En respuesta a cada una de estas cuestiones (dónde, cómo, de qué y con quién queremos vivir), ha defendido la opción de vivir en una sociedad organizada en torno a valores y principios, líder en solidaridad.
Ha argumentado que el Gobierno de Aragón se orienta sobre un programa basado en una socialdemocracia clásica adaptada al siglo XXI, modernizador y reformista, con medidas de crecimiento económico y fomento empresarial, con reforma fiscal y con una política de gasto progresista, «que permita reparar los daños de los recortes y que nos dé instrumentos para luchar contra la desigualdad. Un gobierno que parte de un diagnóstico y de una visión determinada».
Ha recordado que y»a hemos dado muestras de por dónde queremos ir», con medidas concretas en educación, en sanidad, en políticas sociales, en la recuperación del diálogo con la Universidad o con los agentes sociales o en la apertura de relaciones bilaterales con comunidades vecinas, así como con un nuevo enfoque de la política económica en relación con la logística, la agroalimentación o la cultura.
Ha justificado que, para mantener la educación, la sanidad y las políticas sociales, «y solo para eso”, se haya aprobado un proyecto de ley de medidas tributarias para el mantenimiento de los servicios públicos, que no produce ningún incremento de la presión fiscal sobre las clases medias y bajas ni sobre la actividad productiva, especialmente la de pymes y autónomos. Admitiendo «un cierto alejamiento de mi compromiso electoral en materia fiscal”, argumenta que es «una medida absolutamente cargada de justicia y es además la única manera de combatir la pobreza y recuperar la sanidad y la educación cumpliendo el objetivo de déficit. Hacer lo uno sin lo otro es absolutamente imposible”, ha concluido.
Sobre «dónde queremos vivir” ha defendido una tierra de oportunidades a jóvenes (Plan Garantía, lanzaderas de empleo, revisión de políticas activas, regreso de jóvenes investigadores), así como un combate contra la despoblación y lucha por un territorio equilibrado, donde también cabe la reforma de la arquitectura institucional, «que simplifique la administración local, la democratice y refuerce su eficiencia en la prestación de los servicios».
La logística, la agroalimentación combinada con la innovación y la Cultura como industria, en colaboración con el IAF y con propuestas para impulsar la Europa Creativa y un Programa de Emprendimiento, son sectores «de los que queremos vivir”.
Para responder a la cuestión de «con quién queremos vivir», defiende ser actores importantes en el tablero español y aspirar a aragonesizar España, como aportación importante. Reforzar la bilateralidad mediante una intensificación con las comunidades autónomas vecinas, reformar la Constitución y el sistema de financiación autonómica o la PAC, son medidas necesarias para este fin.
Sobre Cataluña, asegura que es «el problema más grave que tenemos y vamos a tener en los próximos años, sobre todo tras la declaración unilateral más delirante e inconcebible de ayer de las fuerzas independentistas”. Cree que es la «hora de la unidad, de la Política, de la Ley y de apoyar al Gobierno de España” pero también de mantener puentes de diálogo y de búsqueda de acuerdos.
El Presidente de Aragón se ha mostrado optimista ante un futuro lleno de incertidumbres pero también de oportunidades y de ocasiones para prosperar materialmente y civilmente.