El Grupo Parlamentario Socialista ha solicitado al Gobierno de Aragón que clarifique la viabilidad y la puesta en marcha de las plantas de tratamiento de purines de Valderrobres, Peñarroya de Tastavins (Teruel), Zaidín y Capella (Huesca) para lograr una gestión sostenible de los purines y ponga sobre la mesa las medidas de apoyo a los ganaderos ante la entrada en vigor en septiembre de la nueva normativa del Gobierno de Aragón que clasificará algunos términos municipales de la Comunidad como zonas vulnerables. La medida es una exigencia de la Unión Europea que obliga a la reducción de purines en determinadas zonas que presentan excesiva contaminación por nitratos de purines, tras los recientes análisis realizados por la Confederación Hidrográfica del Ebro.
El portavoz socialista en la Comisión de Agricultura, Ramón Laplana, ha pedido al Gobierno de Aragón que clarifique todas las zonas que considera como vulnerables, al mismo tiempo ha solicitado al Departamento de Agricultura que apoye a los ganaderos del porcino para que la reducción de los residuos no les suponga un nuevo sobrecoste económico, dado que el sector ya ha tenido que hacer frente a la adaptación a la normativa de bienestar animal y «sufre el aumento del 43 % del precio en la recogida de cadáveres este año”. Laplana ha criticado que el sector agropecuario está arrastrando problemas por el retraso en los pagos a las ayudas agroindustriales, las dudas de la DGA con las ayudas agroambientales y la Indemnización Compensatoria Básica, la falta de publicación de la orden para modernización e incorporación de jóvenes agricultores y la falta de cofinanciación de dinero que viene de Bruselas en líneas de futuro.
Laplana ha indicado que «el Gobierno de Aragón tiene en marcha cuatro plantas de tratamiento de purines (Peñarroya, Zaidín, Valderrobres y Capella) y para su puesta en marcha el Gobierno anunció a principios de año la constitución de un gestor público-privado de cara a la gestión de estiércoles y purines, algo que se ha retrasado y tiene dudas de viabilidad”. «Con los proyectos de las plantas de purines de Peñarroya y Valderrobres se reduce un total de 25.500 toneladas de CO2, se resuelve la elevada presión de nitrógenos y consecuentemente no afecta a la contaminación de acuíferos y al suelo del entorno”, añade. El diputado explica que «además se reducen los gases de efecto invernadero, se reduce la emisión de amoniaco y no se contamina el agua”.
Estas depuradoras de purines han estado paralizadas mucho tiempo como la de Peñaroya, por ello Laplana solicita que se clarifique la financiación de los proyectos y la viabilidad de su gestión. En el caso de Zaidín, cuya puesta en marcha se prevé en 2014 (como la de Capella), también ha sufrido paralizaciones. Esta planta prevé tratar 180.000 metros cúbicos al año de purines.
El portavoz socialista en la Comisión de Agricultura ha indicado que existe una gran preocupación en zonas con cabañas ganaderas importantes como el Bajo Cinca, La Litera, el Maestrazgo, el Jiloca, Cinco Villas, Matarraña, Bajo Aragón, Andorra Sierra de Arcos, entre otros, por las posibles declaraciones de zonas vulnerables por aguas afectadas por nitratos, por ello es necesario que el Gobierno de Aragón clarifique la situación y comunique las medidas que piensa poner en marcha para apoyar a los ganaderos.
El Grupo Parlamentario Socialista ha presentado una batería de preguntas al Gobierno de Aragón para que clarifique la situación de las depuradoras y de las zonas afectadas por considerarse zonas vulnerables por contaminación.