El Día Internacional de las Personas de Edad fue designado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1990 para visibilizar las discriminaciones específicas asociadas a la edad y reconocer la contribución imprescindible de las personas mayores. Hoy, 1 de octubre, desde el PSOE queremos agradecer a quienes, con su trabajo, sus cuidados, sus luchas y su compromiso, han contribuido a construir nuestro Estado del Bienestar, y reafirmar que las personas mayores son titulares de derechos y protagonistas de su propia vida.
Naciones Unidas dedica este año el Día Internacional de las Personas de Edad al lema «La era de la longevidad: repensar los sistemas para vidas más largas» (The Age of Longevity: Rethinking Systems for Longer Lives). La ONU nos invita a adaptar nuestras políticas y sistemas públicos a sociedades cada vez más longevas para que vivir más signifique hacerlo con derechos, autonomía, bienestar, participación e inclusión. La longevidad es un éxito colectivo que exige respuestas públicas capaces de garantizar una vida plena y digna a cualquier edad.
Nuestro primer compromiso es garantizar pensiones públicas dignas y suficientes. En 2026, las pensiones contributivas se han revalorizado un 2,7 %, conforme al IPC; las pensiones mínimas han aumentado más de un 7 %, y determinadas pensiones mínimas con cónyuge a cargo, las de viudedad con cargas familiares y las no contributivas, un 11,4 %. Alrededor de 13 millones de pensiones y prestaciones se benefician de esta revalorización. Después de toda una vida trabajando y contribuyendo, envejecer no puede significar perder capacidad económica ni afrontar la jubilación desde la incertidumbre.
En 2026 hemos culminado la reforma de las leyes de Dependencia y Discapacidad, reforzando un modelo que pone a la persona en el centro y amplía su capacidad para decidir cómo, dónde y con qué apoyos vivir. Se favorece la permanencia en el hogar, se eliminan incompatibilidades para combinar servicios y prestaciones, se refuerzan la asistencia personal y la teleasistencia, se reconocen nuevas realidades familiares y se protege mejor a quienes cuidan. También se reducen de seis a tres meses los plazos máximos de resolución y se avanza en accesibilidad y derechos vinculados al nuevo artículo 49 de la Constitución. Más autonomía, menos burocracia y unos cuidados que se adapten a las personas, y no al revés.
Esta ampliación de derechos debe ir acompañada de recursos: cerca de 6.200 millones de euros adicionales entre 2026 y 2027 para el Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia y el compromiso legal de que la Administración General del Estado asuma el 50 % de su financiación. Junto a ello, la Estrategia Estatal para un nuevo modelo de cuidados impulsa la atención de proximidad y la transformación de las residencias hacia un verdadero modelo hogar: centros más humanos, accesibles, abiertos a la comunidad y respetuosos con la intimidad, los afectos y el proyecto vital de cada persona.
La soledad no deseada exige también una respuesta colectiva. El primer Marco Estratégico Estatal de Soledades 2026-2030 apuesta por la prevención, la detección temprana desde los servicios sanitarios, sociales y educativos, las redes comunitarias y de apoyo mutuo, la participación y las iniciativas intergeneracionales. Queremos comunidades que cuiden, porque ninguna persona debería afrontar la vejez desde el aislamiento o sin los apoyos necesarios para desarrollar su proyecto de vida.
Cumplir años nunca puede convertir a nadie en invisible. Frente al edadismo reivindicamos la participación plena y la solidaridad intergeneracional. En 2026 se cumplen además 25 años de la European Senior Organisation (ESO-PES), creada en Viena en octubre de 2001 y red de las organizaciones socialistas y socialdemócratas de personas mayores en Europa. Este aniversario simboliza un cuarto de siglo de compromiso socialista europeo con sus derechos, su participación y la coordinación de las políticas de mayores de la familia socialista europea.
Envejecer con autonomía exige también viviendas, edificios, transportes, ciudades y pueblos accesibles. Nadie debería verse obligado a abandonar su hogar por una barrera arquitectónica. Y la digitalización debe servir para incluir, no para excluir: debemos combatir la brecha digital y la exclusión financiera, garantizando que ninguna persona pierda acceso a servicios bancarios, sanitarios, administrativos o sociales por no desenvolverse en entornos digitales.
El aumento de la esperanza de vida es inseparable de una sanidad pública, universal y de calidad. Debemos fortalecerla ante una sociedad cada vez más longeva y promover un envejecimiento activo y saludable que permita seguir participando, aprendiendo, creando y aportando. Vivir más es un éxito colectivo; nuestro reto es que cada año ganado a la vida sea también un año ganado a la salud, la autonomía, la participación y los derechos.
Queremos una España y una Europa preparadas para una sociedad longeva: que hacerse mayor nunca signifique perder derechos ni capacidad de decisión y que nadie afronte la vejez desde la pobreza, el aislamiento o la soledad. Este 1 de octubre agradecemos a todas las personas mayores su trabajo, su memoria, los derechos conquistados y los cuidados prestados durante toda una vida. Porque vuestro presente también es nuestro futuro.