Buenos días,
Muchas gracias, Presidenta. Buenos días, Señorías.
Permítanme que mis primeras palabras sean de bienvenida para los ciudadanos que hoy nos acompañan desde la tribuna y también vía *streaming* en estas Cortes de Aragón, a los medios de comunicación y, cómo no, a los trabajadores y trabajadoras de esta casa.
Antes de empezar mi discurso quiero hacer notar algo que pasó ayer en esta Cámara que me parece muy significativo. Algo sorprendente, como mínimo sorprendente, pero sobre todo muy revelador, algo que nunca me imaginé que pudiera pasar.
Usted ayer sr. Azcón en su discurso de investidura, no fue aplaudido por su socio.
Y no fue porque su discurso fuera un discurso aburrido, vacío, flojo…¡que lo fue!, sino porque han querido hacer algo más importante, y es demostrarle, dejarle muy claro desde el primer momento, quién manda. Hacerlo delante de su cara, a los ojos de todas las Cortes, a los ojos de todos los aragoneses.
Y no solamente fue una descortesía, fue un ejercicio de poder. Con ese no aplauso, le han dicho claramente quien manda aquí, que es su co-Presidente, y detrás de él, el señor Abascal.
Y esto es lo que le van a hacer durante toda la legislatura, lo que dure. Humillarle, condicionarle, arrastrarle, hipotecarle….éste va a ser su gobierno…el que usted ha decidido. Un gobierno que no guarda la compostura ni el día de su discurso de investidura.
Una investidura que nos lleva a la primera pregunta, a la primera reflexión que deberíamos hacernos es: ¿por qué estamos aquí?
Fíjense, el 15 de diciembre del año pasado, el señor Azcón anunciaba la disolución de esta Cámara, de las Cortes, y convocaba elecciones autonómicas anticipadas el 8 de febrero. Unas elecciones que no estaban en el calendario de los aragoneses, unas elecciones que el señor Azcón anuncia cumpliendo con el mandato que le dio Feijóo, porque esa es la realidad.
Y es que la estrategia estaba clara.
Unas elecciones autonómicas en clave nacional. Porque con ellas, el señor Feijóo quería acercarse a su añorada Moncloa y aquí, el señor Azcón ganaría estabilidad y mayor autonomía para alejarse de Vox.
Pues bien, ni lo uno ni lo otro: estrategia fallida… en todo.
Porque usted sabe, señor Azcón, que, de haber conocido el resultado, se habría guardado usted muy mucho de adelantar las elecciones. Y, además, se lo tengo que decir: perdió usted la oportunidad de convertirse en un gobernante moderado y centrado.
Y sabe por qué se lo digo. Mire, el pasado 10 de diciembre, ante su intento de aprobar unas cuentas nuevas, de aprobar unos nuevos Presupuestos, este partido, mi partido le tendió la mano.
Sí, señor Azcón, le tendimos la mano y le abrimos la puerta para que los dos principales partidos de Aragón, se sentaran a encontrar puntos de acuerdo y pudieran aprobar un presupuesto que, sin duda alguna, habría representado a una gran mayoría de aragoneses y aragonesas.
Ante esa mano tendida, ante esa puerta abierta, su respuesta fue la del desprecio e incluso la mofa. Y aquí estamos.
Usted ha preferido entregarse y plegarse a los dictados de Vox.
Ni tan siquiera, siguiendo la historia y la tradición de esta tierra, se planteó mínimamente la posibilidad de dialogar y acordar cuestiones fundamentales para los aragoneses con otras fuerzas políticas que ideológicamente son antagónicas a usted.
Entre el diálogo, el debate y el acuerdo, usted ha preferido abrazarse al ruido, la confrontación y la división.
Señor Azcón, las urnas el pasado 8 de febrero trasladaron varios mandatos. Ustedes ganaron las elecciones, dejándose dos escaños por el camino, pero las ganaron. Coincidirá conmigo que adelantar las elecciones para ganar retrocediendo, no es un buen negocio…pero en fin.
Esas urnas también dijeron que Vox, que antes tenía 7 diputados, ahora tenga 14. Ya ve, segundo acierto de su adelanto electoral. Que las convocó para no tener que depender de Vox, y el resultado fue…DOS TAZAS Y MEDIA.
Y sí, lo sé, el escrutinio de las urnas no trasladó un buen resultado para mi partido, y como tal ocupamos el lugar de la oposición. Y a pesar de no tener el resultado que habríamos deseado, somos la segunda fuerza política en esta Comunidad Autónoma con 18 escaños. Y desde esta situación, vamos a ejercer una oposición útil y constructiva, pero también contundente, porque es lo que nos han pedido los ciudadanos.
Por cierto, en democracia tan importante es el gobierno como la oposición, y en mi partido, cuando la ciudadanía nos da ese papel, lo aceptamos con respeto y con responsabilidad y, desde luego, la ejercemos de una forma radicalmente distinta a lo que ustedes hacen.
Pero volvamos al inicio de la reflexión y la pregunta que quiero trasladarle…
Le decía que desde el 8 de febrero han pasado exactamente 80 días. 80 días que se dice pronto. A algunos les da para dar la vuelta al mundo…
Y sin embargo usted, en ninguno de estos 80 días, usted se ha parado a reflexionar que tenía varias opciones y posibilidades para esta Comunidad Autónoma.
Usted, hoy, por ejemplo, podría haber traído a esta cámara un acuerdo de investidura y no un acuerdo de gobierno con la ultraderecha.
Usted podría haber valorado la posibilidad de plantear un gobierno en minoría abriendo las puertas al diálogo, al debate y a negociar con las distintas fuerzas políticas.
Podía, como digo, haberse comportado como un líder con mayúsculas, pero ha optado por protagonizar el papel del “presidente menguante”.
Porque fíjese a ustedes y a nosotros nos separan muchas cosas y, como le decía, en mi grupo sabemos muy bien que son ustedes a quienes les corresponde gobernar porque así lo dijeron las urnas, pero nosotros, señor Azcón, somos la segunda fuerza política en Aragón. 160.000 personas nos dieron su apoyo.
Y, sin embargo, usted, en estos 80 días, jamás se ha planteado ni por un segundo, abrir un diálogo con el PSOE, convocarnos a una reunión, escuchar e, incluso, tratar de entenderse.
Y mire, yo no sé cómo habría terminado esa reunión, porque a las reuniones uno sabe cómo entra, pero no sabe cómo sale. Lo que sí le puedo garantizar, es que yo habría acudido a ese encuentro. Lo habría hecho por los aragoneses, por esa mayoría de aragoneses que les han dado su apoyo a ustedes, y también al PSOE. Sí, sin duda, habría acudido.
Pero, la realidad es que esa reunión, esa llamada nunca se ha producido. De hecho, la última vez que usted y yo hablamos fue en la noche del 8 de febrero cuando le llamé para felicitarle por los resultados.
Y aquí estamos, señor Azcón.
En algo menos de tres años estamos a las puertas de su tercer gobierno. La verdad es que, en este poco tiempo, ya atesora usted el récord de la inestabilidad en Aragón.
Por cierto, le recuerdo que este intento de desgobierno de PP y Vox ya lo hemos vivido. El primer gobierno resultó fallido en once meses y digámoslo claro, este tercer gobierno ya es fallido antes de constituirse.
Porque, miren, nada que arranca desde el recelo y la desconfianza, puede permanecer en el tiempo.
Y sí, ahora han decidido hacer malabarismos con sus intereses políticos para firmar este pacto, todos sabemos, y ustedes los primeros, que esto va a durar menos que la canción del verano.
Y por cierto, ¿de verdad han estado 80 días para acordar este pacto? ¿De verdad?
Por cierto, vaya rueda de prensa de presentación… anuncian que acuerdan sin explicar ni enseñar qué han acordado y lo único que nos explican es la auténtica verdad de sus intereses: el reparto de cargos y sillones.
Que si consejerías, que si una vicepresidencia para el señor Nolasco de desregulación… que tiene narices. Hay que reconocerles que el término no es baladí, porque desregular significa desmantelar, eliminar, recortar… que es, claramente, lo que ustedes quieren hacer, y por lo que nos van a tener enfrente desde este mismo minuto.
Este acuerdo también ha quedado claro algo, que aquí quien manda es Vox.
Vox fija el terreno de juego, y el PP se limita a jugar dentro de él.
Y lo más preocupante, es que usted con este acuerdo, normaliza el discurso anti convivencia y legitima el señalamiento.
Porque no estamos ante un acuerdo de gobierno, estamos ante un peaje político. Usted, señor Azcón, ha decidido pagar con derechos y convivencia para mantenerse en el poder.
En definitiva, que como dice su colega Juanma Moreno, entre estabilidad o lío… usted señor Azcón, ha elegido el lío.
Ha elegido lío, y ha renunciado a la autonomía que Aragón necesita antes incluso de empezar a gobernar. De hecho, la palabra autonomía debía usted ya borrarla de su lenguaje porque en esta cuestión, otra más, su credibilidad esta por los suelos.
Convocó elecciones cuando se lo mandó Feijoó; el acuerdo se lo han cerrado vía streaming desde Génova con el señor Tellado a la cabeza (que Dios nos coja confesados…) y termina entregándose a los brazos de un partido que no cree en el estado de las autonomías, que no defiende el autogobierno y nuestro Estatuto y que, como bien sabemos todos, defiende a pies juntillas el trasvase del Ebro. Ese es el partido del que usted se ha convertido en hermano siamés.
Y mientras todo esto sucede, nos encontramos con la otra realidad más clara: la parálisis a la que usted lleva sometiendo a Aragón desde el primer minuto. Porque si hay algo que define a la perfección su forma de gobernar, señor Azcón, es precisamente esa parálisis.
Fíjense, otro logro al historial del señor Azcón. Usted ha sido pionero en implantar la jornada de 4 días. Sí, sí, la jornada de 4 días, porque su Gobierno ha estado inactivo uno de cada cinco días.
Se lo explico… su incapacidad de negociar y de gestionar ha tenido paralizado Aragón el 20% del tiempo.
Desde que ganó las elecciones en 2023, Aragón ha estado paralizado 209 días.
75 días entre elecciones y toma de posesión en la primera negociación con VOX.
134 días más de parálisis hasta esta investidura.
209 días de un total de 1.036.
Un 20% del tiempo sin gobierno, sin decisiones y sin respuestas.
Y sabe que le digo, que Aragón y los aragoneses, no merecen esto.
Los aragoneses merecen justo lo contrario, merecen atención y soluciones.
Merecen: estabilidad, responsabilidad y un gobierno que anteponga las personas, a las estrategias partidistas.
Y eso, hoy por hoy, ustedes no lo están ofreciendo. Y dudo mucho que lo vayan a hacer.
Hoy aquí suscribe usted un acuerdo con un socio, con Vox. Un Vox que les ha llamado estafadores, que les ha acusado de mentir, de engañar y de tener una moralidad reprobable.
Un socio que les ha acusado de dar “puñaladas traperas”, de actuar con chulería y de hacer política indigna.
Un socio, Vox, del que usted, señor Azcón, y el PP han dicho que es populista, ridículo e inútil. Usted incluso ha verbalizado en varias ocasiones, que es mejor gobernar sin él.
Ese es el nivel de confianza sobre el que construyen su gobierno y que vamos a pagar todos los aragoneses. Este es el escenario en el que se va a desarrollar el futuro de Aragón.
Y con este historial de insultos, de descalificaciones y de enfrentamientos constantes, pretenden ahora que creamos que esto va a ser estable.
Ni lo fue. Ni lo es. Ni lo será.
Porque esto no es un acuerdo de gobierno. Es un acuerdo de supervivencia política que nace desgastado antes de empezar.
Un acuerdo en el que la prioridad, nunca ha sido Aragón. Su prioridad ha sido garantizarse el poder.
Y este acuerdo de la vergüenza que ustedes han firmado, tiene consecuencias:
Consecuencias en los servicios públicos que dejan de reforzarse y se empiezan a debilitar. Ya han enseñado claramente la patita con su anuncio de privatización la educación y la concertación del bachillerato.
Consecuencias en materia de convivencia, que cuando llegan ustedes y VOX, se resquebraja. Este acuerdo nos da una muestra clara de lo que ustedes piensan y quieren para Aragon, que es llevar adelante una segregación entre ciudanos, una discriminación segun la raza, la nacionalidad, la religión o la cultura. En definitiva, buscan dividirnos entre ciudadanos de primera y de segunda.
Y lo peor de todo, es que tienen la cara dura de decir que esta prioridad nacional suya sería siempre dentro de la legalidad. Miren no, tengan al menos la gallardía y la honestidad de decir la verdad. Ustedes saben que esa “prioridad nacional” de la que hablan es ilegal. No hace falta ser jurista para afirmarlo y sí, es un pisoteo claro de los derechos humanos. Fíjese si está claro que hasta dentro de su partido, dentro del PP, han salido varios presidentes como Ayuso o Juanma Moreno diciendo esto mismo. Hasta los Obispos, señor Azcón. Y también Amnistía Internacional.
Por cierto, hablando de obispos, imagino que ya le habrán explicado ustedes a la Iglesia, que Cáritas, y otras muchas entidades como Cruz Roja y distintas ONG´s que forman parte del tejido asociativo, tan necesario para poder llegar donde las administraciones no llegan, van a dejar de recibir ayudas porque según ustedes actúan como cooperadores necesarios de las mafias de tráfico de personas.
Y es que como le decía, ustedes quieren crear un Aragón con aragoneses de primera, de segunda e incluso de tercera. Un Aragón de unos contra otros, y lo hacen porque cuando uno no tiene soluciones para los verdaderos problemas de la gente, fabrica enemigos.
Miren, estos días estuve en Extremadura, y recordábamos una máxima que allí siempre han defendido y que aquí en Aragón, también podríamos aplicar. Extremadura y yo digo, Aragón es una hay tierra que necesita gente y gente que necesita tierra.
Aragón, señor Azcón, si hoy es la tierra que es, es gracias a la gente trabajadora que con mucho esfuerzo ha construido esta tierra. Gente que ha nacido aquí, que ha venido de otros lugares, para construir juntos la realidad que hoy somos.
Aragón siempre ha sido una tierra de acogida, una tierra que sabe perfectamente lo que era marcharse fuera para buscar un futuro mejor en otros territorios y en otros países. Y seguramente, porque sabemos lo que eso significa, nuestra identidad es esa identidad solidaria, acogedora y tolerante. Y por eso, que somos hijos y nietos de emigrantes, no vamos a ser ni los padres ni las madres de la xenofobia que ustedes quieren inocular.
Pero es que, además, ustedes son el colmo del cinismo. Porque están cada día celebrando la llegada de empresas tecnológicas, pero rechacen a las personas que hacen posible que funcionen, ¿qué harán con los trabajadores que vienen de fuera, ponerlos en una fila aparte?
Quieren centros tecnológicos, ¿pero sin trabajadores? Quieren inversión global, pero ¿sin sociedad abierta? Eso no existe.
Y, por cierto, tanto que les gustan a ustedes los centros de datos, sin renovables no hay centros de datos. Sin renovables no hay fábrica de baterías. Sin energía competitiva no hay inversión. No pueden defender modernización económica y a la vez impedir las condiciones que la hacen posible.
Este cinismo llega también cuando ustedes plantean la supresión del programa de lengua árabe, que por cierto es un programa voluntario que se hace fuera del horario escolar, que comenzó con el señor Lanzuela y que la señora Rudi mantuvo. Tenemos que imaginar que por esta misma regla de tres ¿van a quitar también los programas de inmersión lingüística y las auxiliares de conversación para los niños ucranianos? O esto no porque dentro de esta segregación que ustedes defienden, ¿los niños y ciudadanos rubios con ojos azules, si pasan la criba?
Y por supuesto, que en esta segregación, en esta diferenciación de buenos y malos españoles, de españoles de primera o de segunda, los más de 60.000 aragoneses catalanoparlantes tampoco son aragoneses ni españoles de primera… por eso, ustedes plantean liberar a Aragón de la imposición del catalán. Pero, ¿en qué siglo viven? Por cierto ya nos explicarán que van a hacer con la enseñanza de la lengua catalana que se imparte en los institutos de la zona oriental y que tan útil es para esos jóvenes que luego deciden irse a Cataluña a seguir estudiando o a trabajar.
Hay que reconocer que ustedes son especialistas en generar problemas donde no los hay y vivir del conflicto, porque sin conflicto sencillamente se quedan sin nada.
Por cierto, señor Azcón, un pequeño apunte, le recuerdo que la ley sobre el Patrimonio Cultural es del señor Lanzuela.
También tenemos que entender, señor Azcón, y seguramente aquí también tendría que preguntarle a su Co-Presidente el sr. Nolasco, si dentro de esas listas de buenos y malos aragoneses, de esos españoles de segunda o de tercera, los cientos y cientos de hombres y mujeres que siguen en nuestras cunetas sin una sepultura digna, por el único delito de defender la libertad y la democracia, ¿tampoco son españoles de primera?
Mire Sr. Azcón ayer en su discurso de investidura los diputados de esta cámara y muchos ciudadanos cuando le escucharan se darían cuenta que el discurso que usted lanzó, era similar al del 2023, de hecho en algún momento ayer llegué a preguntarme si acaso estos casi tres años usted estuvo criogenizado, porque créame si le digo que sonaba todo tan similar, que varias veces tuvimos que mirar la fecha del calendario para comprobar que realmente estábamos en el 2026.
Usted como le digo en 2023, y tal como repitió ayer, vino a decirnos que con su gobierno, iba a hacer un cambio en Aragón.
El tiempo nos ha demostrado que eran solo palabras. Desde entonces has ahora, los aragoneses y las aragonesas hemos sufrido una alarmante parálisis institucional y una falta de rumbo que nos ha hecho perder un tiempo que necesitábamos para el progreso de nuestra comunidad.
Y ahí están los hechos:
Prometieron mejorar la sanidad, pero los aragoneses seguimos esperando días y días para ser atendidos por los médicos de cabecera y los especialistas.
Vemos también como día a día el hospital de Barbastro languidece, donde incluso se están cancelando las consultas oncológicas, o como no han sido capaces de poner en marcha en estos años el nuevo Hospital Público de Teruel. Espero que esta agilidad en los tiempos, no sean los que le apliquen al Royo Villanova.
Por cierto ya que usted hablaba ayer de honestidad y decir la verdad, me parece oportuno leer lo que dijo usted en su debate de investidura de 2023: Teruel y Alcañiz necesitan tener concluidos sus hospitales en el menor tiempo posible y el gobierno no va a perder un minuto en llevarlo a cabo, ni va a entrar en debates estériles ni en sectarismos absurdos que tanto han retrasado su construcción.
Prometieron reforzar la educación pública, pero hoy los docentes están en las calles defendiendo lo que ustedes están privatizando. Faltan auxiliares, faltan inversiones e incluso, y a pesar de sus anuncios, están cerrando aulas de 0-3 años. La última por cierto, en un centro de educación especial como es el San Germán.
Y por favor, los niños y niñas de 0-3 años aprenden, se forman, en escuelas infantiles, escuelas infantiles, no son guarderías ni casas de infancia. La etapa de 0-3 años es una etapa educativa. Por cierto se le olvido ayer decir que su Gobierno ha recibido del malo malísimo gobierno de España 22 Millones de euros de fondos europeos para la puesta en marcha de más de 2000 plazas públicas y gratuitas. Ya sabe, esos fondos que usted fue a Bruselas a criticar y despreciar…
Prometieron luchar contra la despoblación, pero las ayudas no llegan y los territorios siguen esperando. De hecho, no han sido capaces ni de ejecutar los 23 millones que presupuestaron. Tal es así que debieron pensar que la lucha contra la despoblación no es una prioridad, y redujeron esa partida a 16 Millones y aun así, dejaron 5 millones sin ejecutar- Y en 2024 de 23 millones fueron 16 los que no se ejecutaron. Fíjese si con ese dinero podrían haber acompañado a las comarcas, a los ayuntamientos (de los que ayer nada dijo) o incluso aumentar las ayudas al funcionamiento que tanto reclaman a otras administraciones.
Y también hemos visto en todo este tiempo, que cuando llegaron los momentos difíciles, ustedes tampoco estuvieron.
Y ahora, ante una crisis internacional que afecta directamente a nuestra economía por las consecuencias de la guerra en Irán, otras comunidades han actuado con medidas para proteger sobre todo al sector primario, ¿Y aquí?…NADA. Y mientras, su partido en el Congreso, no ha apoyado ni el escudo social que permite, entre otras cosas, ayudas directas al sector primario o reducir el IVA de los gasóleos al 10%.
Por cierto hablando del sector primario. Les recuerdo que el recorte de la PAC que tanto les afecta a nuestros agricultores, se debe a una decisión del comisario europeo de agricultura y alimentación y que si, ¡bingo! es del PP, así que ya saben dónde hay que ir a reivindicar.
En lo único que no han fallado en todo este tiempo y no fallarán durante todo el tiempo que estén, es en culpar de todo al malvado Pedro Sánchez. Esa muletilla que ustedes tienen para intentar tapar su incompetencia y su incapacidad política.
Y comprenderá que con este pasado reciente, nos preocupe y mucho el futuro que se nos plantea. Un futuro en el que no le quepa ninguna duda, el PSOE va a trabajar para seguir construyendo un Aragón plural, abierto y respetuoso frente a su otro modelo, el que se alimenta de la confrontación, que necesita dividir en lugar de dialogar y construir.
Trabajaremos por un Aragón que se gobierne desde Aragón.
Un Aragón que piense en su gente, que proteja a su ciudadanía y que defienda sus intereses por encima de cualquier otra cosa.
Porque esta tierra necesita un gobierno que cumpla y exija lo que recoge su Estatuto de Autonomía, asumiendo más autogobierno.
Porque gobernar no es resistir ni confrontar. Gobernar es resolver. Gobernar es cuidar.
Y esto señorías, es justamente lo que HOY no se nos está ofreciendo.
Y es que frente a su modelo, hay una alternativa.
Señor Azcón, lo dije desde el primer momento y no me voy a cansar de repetirlo, vamos a ejercer una oposición firme, vigilante y responsable. Porque Aragón, los aragoneses y aragonesas necesitan una alternativa y es lo que nosotros somos. La alternativa a SU desgobierno de Aragón. Una alternativa que sabe que el mejor Aragón solo lo construiremos todos juntos, no unos contra otros.
Un Aragón que avance, una Aragón que cuide y que proteja. Cuidando a quienes nos cuidan.
Un Aragón que genere oportunidades, especialmente para quienes tienen más dificultades.
Un Aragón que cuide a su sector primario, un Aragón con capacidad de atraer inversiones a esta tierra, unas inversiones que generen empleo de calidad.
Un Aragón que fomente el conocimiento y la cultura, que atraiga talento.
Un Aragón en el que nuestros jóvenes y no tan jóvenes puedan encontrar una vivienda digna y asequible que les posibilite un proyecto de vida.
Un Aragón en el que la gente de los pueblos no se sientan ciudadanos de segunda por el simple hecho de vivir a kilómetros de las ciudades.
Un Aragón feminista que cierre las puertas a cal y canto a la violencia machista que nos sigue asesinando por ser mujeres.
Y si, vamos a traer la voz de los aragoneses y las aragonesas en estas Cortes, para defender aquí y también en la calle, las verdaderas prioridades ciudadanas.
Vamos a ser la voz de quienes no se resignan a un Aragón con menos derechos, menos servicios y menos futuro.
Y vamos a ser la alternativa.
Porque hoy puede empezar su gobierno.
Pero hoy también empieza la construcción de una alternativa sólida, preparada y comprometida con esta tierra.
Y termino, señor Azcón, con una reflexión muy clara:
Usted ganó las elecciones, pero con este acuerdo, señor Azcón, usted ya ha perdido la presidencia.