Hoy conmemoramos un momento trascendental en la historia europea: hace 74 años, un 9 de mayo como hoy, el ministro de Exteriores francés Robert Schuman propuso la construcción de una Europa unida como un antídoto contra la guerra. Esta declaración sentó las bases para la paz y la cooperación entre los países europeos, y continúa siendo una inspiración para nosotros hoy en día.
Hoy, 69 años después de aquella declaración, podemos decir que la Unión Europea representa uno de los proyectos políticos más exitosos en la historia moderna, integrando la diversidad y pluralidad de la Unión en un espacio compartido fundamentado en los principios socialdemócratas de solidaridad, derechos, libertad e igualdad.
En este nuevo ciclo que se abre con las elecciones al Parlamento Europeo del próximo 9 de junio, enfrentamos desafíos que amenazan la estabilidad y la integridad de nuestra Unión Europea. Nos preocupa no solo el ascenso de movimientos de extrema derecha, populistas, nacionalistas y eurófobos, sino también el peligro del blanqueamiento de estas ideas por parte de la derecha tradicional, lo cual podría derivar en pactos que socaven nuestros valores fundamentales.
Ante este panorama, es fundamental reafirmar nuestro compromiso con los valores que han sido la piedra angular de la Unión Europea: la paz, la seguridad, la prosperidad económica, el bienestar social y la sostenibilidad ambiental. Estos valores son más relevantes que nunca en un mundo marcado por la incertidumbre y la inestabilidad.
Desde el PSOE, defendemos una Europa más social, inclusiva y solidaria. Queremos una Europa que priorice la creación de empleo, luche contra la desigualdad, promueva la igualdad de género y abrace su responsabilidad como actor global en la lucha contra el cambio climático y la protección del medio ambiente.
El europeísmo está arraigado en los valores socialistas. Bajo el liderazgo del presidente Pedro Sánchez, España ha vuelto a situar la construcción europea como una de sus principales prioridades políticas. Trabajamos incansablemente para fortalecer el papel de España en el corazón de la Unión Europea y liderar iniciativas progresistas que beneficien a todos los europeos.
Por todo ello, durante la presidencia española del Consejo de la Unión que tuvo lugar durante el segundo semestre de 2023, hemos realizado avances significativos para reindustrializar la UE y garantizar su autonomía estratégica (adopción de la Directiva de Energías Renovables); impulsar una mayor justicia social y económica (revisión de las reglas fiscales para fortalecer la dimensión social en la gobernanza económica); reforzar la unidad europea (desbloqueo del pacto de migración y asilo) o construir una Europa inclusiva para toda la ciudadanía (aprobación de la Tarjeta Europea de Discapacidad).
La pandemia del COVID-19 puso a prueba la solidaridad europea, y Europa respondió de manera conjunta y solidaria, protegiendo a trabajadores y empresas. Ahora, debemos adoptar la misma mentalidad para abordar los desafíos del siglo XXI, desde los avances tecnológicos hasta la lucha contra el cambio climático y la transformación demográfica, sin olvidar que en muchas ocasiones es preferible encontrar soluciones europeas para los problemas locales y nacionales. Por todo ello, Estas elecciones serán cruciales para fortalecer el proyecto europeo común.
Europa debe afrontar sin falta diversas reformas y estas deben de llevar la impronta progresista. Necesitamos seguir avanzando en la lucha contra el cambio climático, pero es necesario que lo hagamos sin dejar a nadie atrás, en definitiva, buscamos un pacto verde con corazón rojo.
En este nuevo ciclo, nos jugamos mucho. Es fundamental que nos unamos para defender la Europa que queremos: una Europa de paz, prosperidad y solidaridad. ¡Sigamos adelante con determinación y compromiso!