Broto: “Que un solo niño soldado pueda volver al colegio es ya un logro infinito, pero vamos a seguir cooperando para librar más vidas”

Ciudadanía renueva del convenio con Unicef para desmilitarizar a 50 pequeños y pequeñas utilizados en el conflicto de Sudán del Sur. Este mismo acuerdo ha permitido que 44 menores fueran liberados e iniciaran su incorporación a la sociedad y la familia

Zaragoza, 13 de abril de 2021.- “Que un solo niño soldado pueda ser rescatado, acogido y reinsertado es ya un logro infinito, pero nuestra voluntad es seguir cooperando para que sean muchas más las vidas liberadas y para que esa puerta a la esperanza no la cierre la falta de apoyo”. Son las palabras de la consejera de Ciudadanía y Derechos Sociales del Gobierno de Aragón, María Victoria Broto, que esta mañana ha rubricado junto al presidente de Unicef, José Manuel Pomar, el convenio que por segundo año consecutivo firman ambas instituciones para desmovilizar a niños y niñas en Sudán del Sur y que se plantea como objetivo para 2021 liberar a cincuenta menores de grupos armados, favorecer su reunificación familiar y su reintegración social y económica.“Es un camino muy difícil, desde aquí solo podemos contarlo, darle visibilidad y seguir colaborando. El drama y la historia de cada uno de esos niños merece, como mínimo, la pequeña oportunidad que un acuerdo de este tipo puede brindar”, ha dicho la consejera. Por su parte, el presidente de Unicef, José Manuel Pomar, ha puesto el acento en que “la renovación de este convenio permitirá que estos niños y niñas puedan contar con los recursos necesarios que les permitan comenzar una vida ajena a la violencia de un conflicto que ha violado sistemáticamente sus derechos, y es -a la vez- buena muestra del compromiso del Gobierno de Aragón con la infancia y con los más vulnerables”.

El convenio cuenta con una partida económica de 130.000 euros de los que 100.000 son sufragados por el Gobierno de Aragón con cargo al Fondo de Solidaridad con los países más desfavorecidos. Por su parte, UNICEF se compromete a llevar a cabo el programa, cuyo plazo de ejecución finaliza el 31 de diciembre de 2021, y a cofinanciarlo hasta su coste total con aportaciones propias o de otras entidades comprometidas en acciones de cooperación para el desarrollo.

Tal como se ha señalado, el objetivo del programa es el registro y liberación de 20 niñas y 30 niños afectados por el conflicto armado en este país, especialmente de los liberados de grupos y fuerzas armadas, favoreciendo la reunificación familiar y su reintegración socioeconómica. Para ello, se establece, entre otras actuaciones, un plan individualizado de atención integral que incluye la situación familiar, apoyo psicosocial, cobertura de necesidades básicas y de desarrollo y generación de ingresos. Con esta intervención se pretenden restablecer los derechos humanos básicos de los menores y lograr que éstos cuenten con los recursos necesarios que les permitan comenzar una vida ajena a la violencia de un conflicto extremo y olvidado, ofreciéndoles atención médica y psicológica, así como la posibilidad de volver a la escuela o de contar con una salida profesional. Este proyecto se va a llevar a cabo fundamentalmente en los antiguos estados de Oeste y Centro Gran Ecuatoria (WES), Jonglei, Unity y Oeste Bahr el Ghazal (WBGZ). Este año se va a intensificar la labor de integración y seguimiento posterior para minimizar las posibilidades de fracaso de este complejo proceso.

Atención integral

Aunque el objetivo inicial del convenio de 2020 era la liberación de 68 menores, la situación pandémica obligó a circunscribirlo a 44 (42 niños y dos niñas), pero -tal como ha explicado hoy el presidente de Unicef-, esto ha posibilitado destinar los recursos psicológico y de reinserción a otros 103 pequeños con los que Unicef ya había trabajado retirando de la violencia en 2019. De los 44 liberados, 22 han podido regresar con sus familias y los otros 22 se cuentran centros de “tránsito” para recibir apoyo en su reinserción. En todos los casos, se trabaja la atención integral de los menores, tanto médica como psicológica; facilitar su vuelta a la escuela y, en algunos casos, a la formación profesional, a fin de lograr su plena reinserción.

El proceso para obtener estos logros se fundamenta en el apoyo por parte de UNICEF a la Comisión Nacional de Desmovilización, Desarme y Reintegración (NDDRC), la entidad gubernamental que en Sudán del Sur está al cargo de las acciones de sensibilización e incidencia con los grupos armados y comandantes, autoridades locales y miembros de las comunidades.

La continuación del proyecto en 2021, y pese a las dificultades añadidas para el trabajo de UNICEF por influencia de las restricciones provocadas por la pandemia por COVID-19, permitirá que otros 50 niñas y niños sean desmovilizados de las fuerzas y grupos armados, y que todos ellos reciban atención médica y psicosocial, educación, formación, y actividades generadoras de ingresos adaptadas al contexto y a cada situación individual como parte de un proceso de protección integral que culmine con su reintegración social en familias y comunidades.

La Fundación UNICEF- Comité Español es la única organización que mantiene una relación privilegiada con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), siendo la única entidad con representación en Aragón que tiene en estos momentos la capacidad y experiencia suficiente en este ámbito de protección, puesto que es una de las pocas agencias que, desde 2019, puede dar apoyo a la Comisión Nacional de Desarme, Desmovilización y Reintegración (NDDRC) –órgano estatal que tiene el mandato y la responsabilidad de la liberación y reintegración de los niños y niñas previamente reclutados por grupos y fuerzas armadas-.

Actualmente se calcula que hay 300.000 niños y niñas soldado en los conflictos armados en todo el mundo, que se convierten en combatientes involuntarios. Desde el estallido del conflicto en Sudán del Sur en diciembre de 2013, se han reportado más de 3.000 casos verificados de graves violaciones contra la infancia. Según el acuerdo de paz suscrito, la reintegración de estos niños debería haber empezado en 2019. UNICEF y sus aliados estiman que hasta 300 niños y niñas podrían ser liberados a principios de 2021 y otros 410 que fueron liberados en 2019 y reintegrados socialmente en sus comunidades, deberían recibir servicios de reinserción económica.

A la firma del convenio han asistido la directora general de Inmigración y Cooperación al Desarrollo, Natalia Salvo, el comisionado para la Infancia del Gobierno de Aragón, Florencia García Madrigal; y el secratario de Unicef, Luis García Medrano.