El Gobierno de Aragón declara la transformación en regadío de Nueno y Fuendejalón de Interés General para la Comunidad Autónoma

El Consejo de Gobierno ha aprobado la declaración de Interés General para Aragón de transformación en regadío de 267,96 hectáreas en el paraje “La Planilla” de Fuendejalón (Zaragoza) y, otra similar, de 43,50 hectáreas en Nueno (Huesca).

Zaragoza, 8 de octubre de 2019.- El Consejo de Gobierno ha aprobado la declaración de Interés General para la Comunidad Autónoma de Aragón de transformación en regadío de 267,96 hectáreas en el paraje “La Planilla” de Fuendejalón (Zaragoza) y, otra similar, de 43,50 hectáreas en Nueno (Huesca). En el primer caso se destinarán a la plantación fundamentalmente de viñedo y, en el segundo, al cultivo de almendra.

El Departamento de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente ha llevado a cabo los estudios técnicos necesarios que acreditan el interés social, así como su viabilidad económica de las dos transformaciones. Ninguno de los dos proyectos exige la realización de grandes obras hidráulicas ni la subdivisión de la misma en sectores hidráulicos. Además, tampoco será necesaria la constitución de una comisión técnica mixta o la aprobación de un Plan General de Transformación.

La Declaración de Interés General se aprobará mediante Decreto y entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el Boletín Oficial de Aragón (BOA).

Este tipo de regadíos se configuran en un programa incluido en el Plan Nacional de Regadíos (PNR), aprobado por Real Decreto 329/2002, de 5 de abril, y en el Acuerdo-Marco de Colaboración suscrito entre el Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medioambiente (MAPAMA), de la Administración General del Estado y la Administración de la Comunidad Autónoma de Aragón en octubre de 2001, para su tramitación, puesta en marcha y desarrollo.

El Plan Nacional de Regadíos define a los regadíos de Interés social como “transformaciones de pequeñas superficies de áreas desfavorecidas, en declive o en proceso de despoblamiento, ubicadas fuera de las zonas regables en ejecución, y cuya finalidad se oriente a fijar población, crear y sostener empleo agrario y equilibrar territorio”. Por tanto, este tipo de políticas siguen siendo una herramienta esencial en la lucha contra la despoblación de nuestro medio rural, ya que permite incrementar la capacidad endógena de producir recursos económicos lo cual se traduce en generación de empleo y en la oportunidad a la incorporación de jóvenes agricultores con explotaciones viables.