Lambán ha defendido que «Aragón está en una situación que permite ver con más optimismo el futuro y vadear mejor la situación que el resto de España» y ha destacado las potencialidades de sectores estratégicos como la logística, la agroalimentación y las energías renovables. El jefe del Ejecutivo también ha subrayado las posibilidades de Zaragoza para convertirse en un foco de atracción de inversiones chinas. En este sentido, se ha referido a la capital como «un motor económico y cultural de gran magnitud».
En su discurso, Javier Lambán ha urgido también la reforma de la financiación y la armonización fiscal. También ha abordado otros asuntos como la despoblación, el autogobierno y ha destacado la importancia de la estabilidad social para lograr la estabilidad política.