Zaragoza, 14 de abril de 2018.- Según el presidente de Aragón, Javier Lambán, en el actual contexto de debate de un «gran pacto nacional del agua», la comunidad aragonesa se opondrá a cualquier tipo de trasvase del Ebro y exigirá el cumplimiento del precepto del Estatuto de Autonomía que garantiza una reserva hidráulica de 6.500 hectómetros cúbicos para Aragón.
El PSOE Aragón siempre ha tenido la postura muy clara en este sentido: trasvase no; una posición firme que mantenemos siempre, no como otros partidos en la CCAA, y sobre la que tenemos toda la credibilidad y legitimidad en esta materia. Apelamos, como no puede ser de otra forma, al mandato de nuestro Estatuto de Autonomía para que los poderes públicos aragoneses sigamos impidiendo cualquier trasvase del Ebro.
Así se ha pronunciado el portavoz del Grupo Parlamentario Socialista en las Cortes de Aragón, Javier Sada, sobre las declaraciones del presidente de Murcia, del PP, sobre la crecida extraordinaria del Ebro; unas declaraciones que ha calificado, al igual que el consejero de Presidencia, Vicente Guillén, como “absolutamente inapropiadas”.
“El presidente de Murcia ha aprovechado la situación tan difícil y complicada que están sufriendo muchos aragoneses para volver a enfrentar a dos territorios con un tema que tendría que estar ya finiquitado”, ha señalado Sada.
Según el portavoz socialista, “el problema es que declaraciones como las de la ministra Tejerina en la última comisión del Pacto del Agua, diciendo no al trasvase con la boca pequeña y supeditándolo a posibles pactos, avivan un riesgo que a estas alturas debería estar liquidado”.
“Este tipo de inconcreciones por parte del Gobierno de Rajoy son las que, en cierta medida, propician que vuelva el fantasma del trasvase. Esperamos que el señor Beamonte y el PP en Aragón sea firme en este aspecto”, ha apuntado.
Por su parte, el consejero de Presidencia, Vicente Guillén, ha calificado de «bastante impresentable» que se reivindique «ahora» un trasvase.
López Miras aseguró este sábado que resulta «inexplicable que, en el mismo año, el Estado tenga que pagar ayudas para paliar los efectos de la sequía en unos territorios y los de las inundaciones en otros».
En este contexto, Guillén ha considerado que han sido «unas declaraciones muy desafortunadas». Ha subrayado que el presidente de Murcia tendría que tener «la sensatez suficiente» para darse cuenta de que «en estos momentos cualquier reivindicación que no sea velar por salvaguardar la vida de la ciudadanía que vive en las riberas del Ebro es absolutamente inoportuna».
«Desde luego, reivindicar ahora un trasvase del Ebro, en unos momentos de tanta dificultad para toda esta ribera, me parece que es bastante impresentable», ha concluido.