Gabilondo dice que los acuerdos, también el educativo, han de estar basados en el reconocimiento de que hay diferentes formas de hacer bien las cosas

El diputado socialista en la Asamblea de Madrid ha insistido en que un pacto “no es la homogeneidad, ni la anulación de la singularidad de nadie y sí, a veces, el modo de llegar más lejos, de lograr mejores resultados y de introducir el futuro en nuestras decisiones, con generosidad para quienes vengan detrás”

Zaragoza, 10 de abril de 2018.- El exministro de Educación y actual diputado socialista en la Asamblea de Madrid, Ángel Gabilondo, ha señalado que los acuerdos, también el educativo, han de estar basados en el reconocimiento de que hay diferentes formas de hacer bien las cosas.

Así se pronunciaba en su intervención ante la Comisión especial de estudio sobre un Pacto por la Educación de las Cortes de Aragón, en la que ha ofrecido sus aportaciones. En su opinión, el principal obstáculo para un pacto educativo es que “no se esté dispuesto a querer que se logre” y por eso para conseguirlo debe existir “la percepción de la necesidad de que hay asuntos que hay que anteponer a nuestros legítimos intereses”.

Para Gabilondo, “los acuerdos no son deslealtad, ni traición, ni claudicación, sino tener sentido para lo común. Hay distintas maneras de hacer bien las cosas, pero muchos piensan que solo hay una, que es la suya y que los demás deben plegarse a su propia propuesta”.

Por todo ello, ha insistido en que la actitud es algo fundamental, y, “si existe, se llega muy lejos” para añadir a continuación que un pacto “no es un medio, no es la foto final, es un proceso, un procedimiento en el que se fijan las reglas del juego para que estén claras y acordadas y quien gobierne pueda marcar sus orientaciones dentro de una estabilidad”.

El diputado socialista en la Asamblea de Madrid ha subrayado que la participación de sindicatos, familias, movimientos sociales, directores de centro y de la comunidad educativa ha de estar “en el corazón del pacto, de forma que no solo se cuente con ellos como comentaristas, sino como agentes de la transformación”. Y esta participación “no sólo consiste en la adhesión a un texto, sino en crear las condiciones para que se puedan atender a las opiniones de todos estos colectivos”.