Zaragoza, 23 de septiembre de 2016.- El Instituto Aragonés de la Mujer va a poner en marcha este año el I Plan de Formación sobre Trata y Prostitución, cuyo objetivo es sensibilizar y formar a profesionales de los ámbitos sanitario, educativo y de servicios sociales sobre estas realidades. Un equipo de Médicos del Mundo será el encargado de estas sesiones formativas, las primeras de estas características que se llevan a cabo en Aragón.
Natalia Salvo, directora del IAM, quiere destacar la importancia de este plan coincidiendo con la conmemoración hoy, 23 de septiembre, del Día Internacional contra la Trata de Personas con Fines de Explotación Sexual.
«Los objetivos específicos de este proyecto son la capacitación y especialización de profesionales de las administraciones y de entidades privadas para que puedan entrar en contacto con posibles víctimas, mejorando así la detección e identificación de casos”, señala Salvo. Asimismo, apunta, «queremos visibilizar la realidad de la trata promoviendo un mensaje de tolerancia cero”.
El plan se pondrá en marcha, de forma experimental, en el último trimestre de este año, si bien la intención es que continúe durante periodos posteriores. El objetivo, insiste Salvo, «es que se mantenga de forma progresiva y constante en el tiempo, llegando tanto a los profesionales como a estudiantes y a la sociedad en su conjunto”.
Durante esta primera fase, de septiembre a diciembre de 2016, la formación irá destinada a profesionales de la sanidad y la educación, así como a estudiantes de Secundaria, Bachillerato y Universidad. La intención es abarcar el mayor territorio posible de la Comunidad por lo que se llevarán a cabo 11 sesiones formativas de dos horas en diferentes puntos geográficos.
El contenido de las sesiones se divide en dos partes. La primera es teórica y en ella se informará sobre la trata y la prostitución, incidiendo en su alcance, manifestaciones, y consecuencias, siempre desde la perspectiva de género.
La otra parte, más práctica, se centrará en cómo se debe actuar con las personas que han sido víctimas de esclavitud sexual, analizando las herramientas prácticas y la coordinación institucional.