El candidato socialista a la Presidencia de Aragón y secretario general del PSOE Aragón, Javier Lambán, ha apostado hoy por una Ley de Participación Institucional y por un diálogo social real. Javier Lambán, que se ha reunido hoy con el secretario general de UGT Aragón, Daniel Alastuey, cree que hay que pasar del «susurro social del Gobierno de Rudi a un diálogo social real e institucionalizarlo, dándole carácter de ley”, como reclama UGT, sometido a control por parte de las Cortes «porque uno de los cambios que tiene que experimentar la política es que lo que se dice, tiene que cumplirse y ser verificable en sede parlamentaria».
Javier Lambán ha conocido hoy las propuestas del sindicato en materia de economía y empleo, propuestas en las que, ha dicho, «coincidimos absolutamente”. De hecho, varias de las propuestas que propuestas por UGT ya están incluidas en el programa del PSOE e incluso se han planteado en las Cortes durante estos cuatro años, como el caso de la Renta Social Básica (UGT habla de Prestación Mínima de Inserción), reformular el modelo productivo (reindustrializar, según el sindicato), o derogación de la reforma laboral, un compromiso del PSOE a nivel nacional (contrarreforma de la reforma laboral).
Ha asumido así iniciativas concretas como la ley de participación institucional o la creación de manera formal de la Mesa del Diálogo Social porque «es fundamental para pasar de un susurro insustancial, que es lo que ha hecho el Gobierno de Rudi, a un diálogo social real”. Así, ha remarcado la elaboración de una ley de participación institucional y diálogo social que «de soporte a la voluntad de los agentes sociales de mantener un diálogo continuado y ordenado”.
Lambán también ha planteado que los grandes desafíos que tiene la Comunidad autónoma son las reformas de Educación, de la Administración y del Modelo Productivo, lo que precisa de «grandes pactos». «Vale ya de promesas incumplidas y vaguedades. Hay que legitimar el parlamento, cumplir las promesas electorales, las leyes, los presupuesto y los programas de gobierno», ha subrayado.
Asimismo, ha subrayado que para el PSOE, los sindicatos (UGT y CCOO) son piezas fundamentales del sistema que defendemos. «Sin unos sindicatos fuertes y bien apoderados (a los que la ley de reforma laboral ha desapoderado para representar a los trabajadores) y sin una negociación colectiva eficiente, una sociedad cohesionada y libre es imposible como proyecto colectivo”. Por eso, ha insistido, «apoyamos unos sindicatos fuertes como interlocutores sociales, validados socialmente e institucional y legalmente”.
Además, Javier Lambán ha recordado que «las políticas económicas que crean los marcos favorables o desfavorables para la creación de empleo, sobre todo de calidad, que es lo que nosotros buscamos, tienen cada vez más que ver con Bruselas pero también con que los gobiernos autónomos tienen margen de actuación y de ensancharlo lo máximo posible”.
«Lo conveniente del diálogo social es que la comunidad autónoma debe apostar por un nuevo modelo productivo y cambiar las políticas de ayudas, decidiendo por qué sectores se apuesta, de forma que se prime a los que sean más competitivos, por la vía del tamaño de las empresas, de la innovación, de las nuevas tecnologías”, ha explicado.
El líder de los socialistas aragoneses también ha subrayado que «Aragón debe apostar por un nuevo modelo productivo. Una vez decidido por amplio consenso por los sectores productivos que apostamos, se trata de cambiar la política de ayudas”. Y que, ha dicho, «la política de ayudas vigente durante décadas no crea empleo de calidad, de verdad. Hay que buscar otra política de ayudas sobre conceptos y criterios que apoyen realmente la competitividad de nuestra economía por la vía del tamaño de las empresas, de la innovación, de las nuevas tecnologías, etc”.
Por último, ha remarcado que «en los últimos cuatro años el Gobierno de Aragón ha dejado casi a cero las partidas destinadas a políticas activas de empleo para ayuntamientos y otras entidades y ha primado los negocios y la privatización. Ese es el modelo del PP, donde marca su preferencia por la privatización de todo. Para el PP no existen derechos como vemos en la educación y la sanidad, que para el PP son negocio, al igual que las políticas activas de empleo”.