(25/4/15). El candidato socialista a la presidencia del Gobierno de Aragón, Javier Lambán, se ha mostrado dispuesto a dar un paso más allá en su clara apuesta por la agricultura y la agroalimentación, no solo ofreciendo todo el apoyo en materia de logística y de investigación, como ya ha anunciado reiteradamente en los últimos días. Se refiere también a la necesidad de reorientar las ayudas a la agricultura, apostando por reforzar sectores productivos y no gastar millones de euros a favor de medidas que no favorecen la producción. Además, encuentra vital rebajar los costes de la factura eléctrica a los agricultores que consideran «insostenible” el alto precio que pagan y que de seguir así, obligarán a muchos a cerrar las puertas de sus explotaciones.
Lambán ha visitado hoy una de las zonas frutícolas, a su juicio más innovadoras y vanguardistas de Aragón, en Ricla, en concreto una plantación de melocotoneros con variedades muy productivas, sistemas de riego de última generación e innovaciones para la protección contra el granizo y el viento, en definitiva, una instalación prototípica de un sector que tiene mucho futuro en Aragón. «Es una simbiosis perfecta entre el aprovechamiento del clima, las habilidades y tradiciones productivas de las gentes dedicadas a la agricultura y la innovación, con la aplicación de investigación y nuevas tecnologías aplicadas a aspectos relacionados de la producción y la comercialización para convertirse en un sector puntero”, asegura Lambán.
Esta parte del sector primario marca la pauta «de lo que debe ser en su conjunto la horticultura, la agricultura aragonesa, la fruticultura. Nosotros apoyamos firmemente ejemplos como este. Creo que la administración no les ha apoyado lo suficiente, sobre todo en materia de exportación en relación con los problemas del veto ruso. Se han sentido desamparados por todos los niveles de la administración porque ellos no tienen por qué asumir la consecuencias de la política, dado que ya tienen bastante con asumir los riesgos de la climatología y otras inclemencias y no hay seguros que protejan de la geopolítica como el veto ruso”, argumenta Lambán.
En este sentido, cree que hay que apostar por el sector de la agroalimentación y estos sectores en materia de exportación, «donde una logística bien organizada reforzaría mucho su competitividad y esa es una de nuestras apuestas fundamentales de cara la economía aragonesa”.
«Los recortes del PP -recuerda el dirigente socialista- también ha afectado a la agricultura y a los seguros, que son vitales para el desarrollo de este sector y ellos tienen que buscarse la vida”. Por eso, sostiene que «tenemos que ayudarles más, ya sea con los seguros, la exportación a través de la logística y poner a su servicio institutos universitarios aragoneses y operativos de investigación de los que ya se han hecho merecedores por su fuerte inversión en tecnología”. Además, apuesta por reorientar mucho las ayudas públicas a la agricultura. «No tiene razón de ser invertir millones a través de una PAC que no favorece a la producción, en vez de apoyar a sectores productivos. Eso hay que revertirlo progresivamente. No se trata de subsidiar a un sector necesitado sino apoyar a un sector que ya de por sí es competitivo cien por cien”.
Costes de electricidad
Los agricultores de esta zona, como de otras muchas de Aragón, creen que las actuales tarifas eléctricas no hacen sostenible el mantenimiento de muchas instalaciones. Ángel Carnicer, propietario de una finca frutícola y dedicado también a la comercialización, cifra entre 900 y 1000 euros el coste eléctrico por hectárea. Aunque él es uno de los productores más pujantes, con 14 trabajadores fijos y entre 90 y 100 trabajadores temporales que manejan cada campaña entre 6 y 8 millones de kilos de fruta, asegura que el sector «está muy tocado” con la tarifa eléctrica.
Lambán está convencido de que la puesta en marcha de la iniciativa planteada por el PSOE en las Cortes para modificar tres leyes nacionales y rebajar la tarifa eléctrica a los regantes en casi un 50%, será fundamental para atajar los altos costes que asumen los agricultores. La propuesta socialista fue apoyada por unanimidad de todos los grupos parlamentarios y ahora hace falta aplicarla.
Alfamén
Lambán continúa esta tarde por la zona, visitando Alfamén, donde presentará la candidatura municipal. La localidad basa su economía también en la agricultura y allí reclaman la necesidad de reanudar las obras del pantano de Mularroya para dar salida a las 5000 hectáreas de regadíos que actualmente se abastecen de aguas subterráneas y cuyo acuífero se encuentra prácticamente seco.
La obra sigue sin fecha de ejecución después de un largo proceso de incidencias y finalizó con una paralización de las obras hace dos años. El candidato de Alfamén, Armando Martínez, explica que la localidad tiene 5000 hectáreas de regadío que reciben agua de pozos subterráneos que actualmente se están quedando secos. Cuentan con las balsas y las infraestructuras de goteo pero «solo nos falta el agua”.
Lambán ofrece todo su apoyo para fomentar el desarrollo de la agricultura de Aragón y de la industria agroalimentaria, así como del mantenimiento de la población y la capacidad para que las nuevas generaciones tengan oportunidades en sus localidades de origen.
De hecho, esta es una de prioridades del candidato a la alcaldía de Alfamén, fomentar las oportunidades de los jóvenes de la localidad para que puedan trabajar en las comarcas de Cariñena o Valdejalón, suscribiendo acuerdos con las empresas localizadas en estas comarcas para que los jóvenes puedan hacer prácticas e integrarse más tarde en distintos trabajos relacionados con la economía comarcal.
Un problema añadido es la falta de un río donde verter el agua, ya que el candidato socialista plantea como solución utilizar el agua depurada para regar y no utilizar el agua subterránea. El municipio tiene concedido hace dos años una subvención del 60% para la depuradora «pero la Confederación Hidrográfica no ha dado la autorización, por lo que el agua se sigue tirando a los campos”, denuncia Martínez.