Veinte municipios aragoneses del entorno a los ríos Mesa, Piedra y Jalón han suscrito hoy una propuesta de rechazo al proyecto de investigación del fracking por los perjuicios que podría generar -dado que se encuentra en una de la zona de balnearios- y han puesto en marcha una plataforma en contra. Los veinte alcaldes reunidos han acordado que la nueva plataforma sea presidida por el alcalde de Jaraba, Manuel Pérez Sicilia, y su portavoz sea el alcalde de Ariza, José Carlos Tirado.
En la reunión de los municipios, celebrada esta mañana en Jaraba, se ha mostrado el taxativo rechazo a la propuesta de investigación de fracking de la empresa Frontera Energy Corporation S.L., impulsado en las zonas de Castilla-La Mancha y Castilla-León, en el límite de las provincias de Guadalajara-Soria, que afecta los municipios limítrofes con aguas termales de Aragón.
Al encuentro de los alcaldes ha asistido el portavoz del Grupo Parlamentario Socialista, Javier Sada, y el secretario de Ciudad y Política Municipal del PSOE aragonés, Juan Antonio Sánchez Quero.
En este sentido, Juan Antonio Sánchez Quero ha explicado que el día 14 de junio concluye el plazo de presentación de alegaciones a un proyecto que cuenta con el visto bueno del Ministerio de Industria, pero que puede tener muchas afecciones para estas zonas, ya que en el río Piedra se encuentra ubicado el Monasterio de Piedra; en el río Mesa se localiza el balneario de Jaraba y ambos ríos desembocan en la Tranquera, presa de la que se suministra Calatayud.
Sánchez Quero ha mostrado su sorpresa por la actitud del PP y del PAR en la DPZ que «ayer rechazaron en el pleno una moción en la que se pedía la urgencia para debatir el tema – CHA e IU se abstuvieron-, ya que finaliza el plazo de alegaciones mañana, 14 de junio, lo que demuestra su falta de sensibilidad con un proyecto que puede tener muchos perjuicios”.
Al respecto, el portavoz del PSOE en las Cortes de Aragón, Javier Sada, ha indicado que «rechazamos que se trabaje en este proyecto porque sólo en la comarca de Calatayud alrededor de 500 personas viven de los balnearios, hay dos plantas embotelladoras, y este proyecto puede tener incidencias negativas”. Ha añadido que «sabemos que la Unión Europea va a regular el francking, pero mientras tanto no queremos que se avance en un proyecto que plantea muchas dudas e incógnitas de futuro a unas comarcas que el agua es un elemento básico de futuro”.