Zaragoza, 4 de abril de 2018.- El pleno de las Cortes de Aragón ha aprobado por unanimidad de todos los grupos con representación tramitar el proyecto de Ley de Igualdad y Protección integral contra la discriminación por razón de orientación sexual e identidad de género en la Comunidad, conocida como Ley de Igualdad LGTBI. De este modo, Aragón se convertirá en una de las comunidades más avanzadas en materia de igualdad y protección de derechos sociales.
El texto ha sido defendido por la consejera de Ciudadanía y Derechos Sociales del Gobierno de Aragón, María Victoria Broto, quien ha explicado que esta ley es resultado del “compromiso” del Ejecutivo autonómico para que “Aragón sean una tierra más igualitaria y libre para todos”. Asimismo, destacó el proyecto como “un logro colectivo y de toda la ciudadanía aragonesa”, que incorpora 360 aportaciones de los ciudadanos y plantea medidas transversales que intentan garantizar la igualdad, reconocer el respeto a la diversidad y apoyar a colectivos más vulnerables.
Entre otras acciones, el articulado de la ley contempla la elaboración de protocolos de atención sanitaria a personas transexuales; una campaña para que la inspección de trabajo plantee la detección de la discriminación por esta causa en el ámbito laboral, y que la documentación administrativa sea la adecuada a estas personas. También contempla la inclusión de esta realidad en planes y contenidos docentes y protocolos de actuación sobre la diversidad LGTBI en el ámbito educativo, así como la protección de todos los modelos de familia, penalizar la discriminación en los ámbitos de ocio, cultura y deportes; y un régimen sancionador, cuando no se cumplan los principios de esta ley, que prevé sanciones que pueden llegar a los 45.000 euros por trato vejatorio, discriminatorio o acoso e impide a los reincidentes optar a ayudas sociales.
SUBIR UN PELDAÑO
La diputada del PSOE, Pilimar Zamora, ha reconocido que una ley «no cambia a la sociedad de un día para otro, pero es un peldaño más en la construcción de una sociedad más libre».
Para la diputada socialista esta ley supone “renovar” el compromiso del país con la lucha contra la discriminación que inició el Gobierno de Zapatero en 2005 con la ley del matrimonio homosexual, y apuesta por «garantizar la plena igualdad» del colectivo LGTBI, por hacer efectivo “el derecho a ser diferente sin diferencia de derechos” y por «la lucha contra la LGTBI fobia que sigue presente y sancionarla cuando se produzca».