Manifiesto con motivo del Día Internacional de las Mujeres Rurales (15 de octubre de 2026)

El PSOE renueva hoy su compromiso firme de seguir legislando y gobernando para eliminar cualquier brecha de género, porque no hay igualdad verdadera si esta no llega a cada rincón de nuestro país

Mujeres rurales: el motor de la cohesión, la sostenibilidad y la igualdad en nuestros pueblos

Como cada 15 de octubre, con motivo del Día Internacional de las Mujeres Rurales, los y las socialistas ratificamos nuestro compromiso inquebrantable con las mujeres del medio rural. Queremos expresar nuestro más profundo reconocimiento a su trabajo, a menudo invisible, y reivindicamos una igualdad real y efectiva entre mujeres y hombres que no entienda de códigos postales.

El ámbito rural abarca aproximadamente el 85% de nuestro territorio nacional y en él habitan cerca de cuatro millones de mujeres. Ellas son la columna vertebral de nuestros pueblos: vertebran la sociedad, sostienen la economía local y fijan población. Sin las mujeres rurales, no hay futuro para el medio rural. Por ello, deben ser protagonistas indiscutibles en la transformación de nuestro modelo productivo hacia una economía más verde, digital y sostenible.

La despoblación y el éxodo rural han marcado la historia reciente de nuestro país, generando una brecha en el acceso a derechos y servicios públicos que el Gobierno de España ha situado en el centro de su agenda. Las mujeres de las zonas rurales afrontan una doble brecha: las limitaciones estructurales de su entorno —en materia de empleo, servicios e infraestructuras— y las barreras de género que persisten en la sociedad.

Esta doble discriminación se concreta en tres ámbitos fundamentales: una mayor precariedad e inestabilidad laboral, una clara infrarepresentación en los órganos de decisión y una acusada brecha en la conciliación y los cuidados.

Reconocemos el papel determinante de las mujeres en las actividades del sector primario —la agricultura, la ganadería y la pesca—, pero reivindicamos también su peso decisivo en el resto de los sectores productivos que mantienen vivos nuestros municipios. El talento, el conocimiento y el emprendimiento femenino son la mejor garantía de crecimiento social y económico. Por ello, es imperativo seguir impulsando el emprendimiento de las mujeres rurales mediante programas de formación, capacitación digital e innovación.

Es necesario visibilizar la realidad laboral de las mujeres rurales, cuya tasa de temporalidad en el sector agrario supera en más de diez puntos a la de los hombres. Asimismo, resulta prioritario democratizar los órganos de gobernanza del sector: actualmente, las mujeres ocupan apenas un 20% de los cargos de dirección en las cooperativas agroalimentarias y las grandes organizaciones del sector primario, a pesar de representar cerca del 30% de las personas asociadas. Si nuestra apuesta es por la democracia y por la igualdad, las mujeres deben ser partícipes directas del diseño de las políticas públicas que definen el futuro de su entorno. No hay democracia sin las mujeres.

Vamos a seguir profundizando en la implantación de la Ley de Titularidad Compartida en las explotaciones agrícolas y ganaderas, garantizando que el trabajo que las mujeres realizan codo con codo sea reconocido en plenas condiciones de igualdad jurídica y económica.

Y también vamos a garantizar la igualdad, lo que conlleva necesariamente a fortalecer el Estado del Bienestar en todo el territorio. El fácil acceso a los servicios públicos de calidad —educación, sanidad, transporte y atención a la dependencia— es la herramienta más eficaz contra la despoblación y la brecha de género en los cuidados. Debemos combatir la asimetría en el trabajo no remunerado y en la atención a menores, mayores y personas dependientes, adoptando un enfoque integral de género en cada política pública.

Especial atención merece la lucha contra la violencia de género en el entorno rural. En las zonas rurales, el aislamiento y el mayor arraigo de los roles tradicionales incrementan el desamparo de las víctimas. Diversos estudios constatan que las víctimas de violencia de género en el ámbito rural tardan de media hasta 20 años en denunciar a su agresor, frente a los 8 años de media en los entornos urbanos.

Por ello hemos redoblado nuestro esfuerzo y trabajamos para que que los recursos del Pacto de Estado contra la Violencia de Género lleguen de forma eficaz a cada municipio, fortaleciendo la coordinación con los centros de salud de atención primaria como primera línea de detección y apoyo.

Frente a la inercia o el retroceso que proponen la derecha y la ultraderecha allí donde gobiernan, el Gobierno liderado por Pedro Sánchez ha desplegado en los últimos años la mayor batería de medidas de la democracia en favor del medio rural y, especialmente, de las mujeres que lo habitan:

  • El Plan de Medidas ante el Reto Demográfico, dotado con más de 10.000 millones de euros, centrado en la descentralización de servicios, el acceso a la vivienda y la cohesión territorial.
  • El Plan Corresponsables, que financia servicios de cuidado en los municipios rurales para favorecer la conciliación y la inserción laboral de las mujeres.
  • La aplicación con perspectiva de género de la Política Agraria Común (PAC), incluyendo por primera vez un pago complementario para jóvenes agricultoras y ganaderas para fomentar el relevo generacional femenino.
  • El impulso a la Digitalización y Emprendimiento en el Medio Rural, a través del programa Cultiva y las ayudas específicas de la Estrategia de Digitalización del Sector Agroalimentario y del Medio Rural.
  • El Plan de Atracción del Talento Femenino y Formación en el Sector Pesquero y Acuícola, promoviendo la visibilización de la mujer en la economía azul.

No solo se trata de corregir con urgencia las desigualdades heredadas; se trata de construir un presente y un futuro donde las nuevas generaciones de mujeres puedan desarrollar sus proyectos de vida en los pueblos de España con plenitud de derechos, oportunidades y libertad.

Las mujeres rurales han sostenido, desde la invisibilidad y el esfuerzo constante, la vida de nuestro territorio. El Partido Socialista Obrero Español renueva hoy su compromiso firme de seguir legislando y gobernando para eliminar cualquier brecha de género, porque no hay igualdad verdadera si esta no llega a cada rincón de nuestro país.

Por la dignidad, la autonomía y la igualdad real de las mujeres rurales.

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