![]() |
Artículo publicado en Heraldo de Aragón, el 22 de octubre de 2025 Fernando Sabés, portavoz socialista en las Cortes de Aragón |
Lucía y Joaquín son pareja. No viven juntos, aunque han compartido habitación, y tienen un proyecto de vida común. Mantienen a diario unas broncas monumentales que afectan al vecindario. No se comprenden, pero se entienden. Ambos son conscientes de que se mienten entre sí.
Hay momentos en los que cada uno hubiera preferido que el otro no existiera. Hace más de dos años formalizaron su relación, pero a los doce meses de convivencia legal uno de ellos salió a por tabaco, descubrió que se venía arriba con la toxicidad de la droga, y decidió no volver a cohabitar formalmente con su pareja, aunque sí de forma ocasional. Pensaba que, de esta forma, sería una buena excusa para no perder derechos de ocupación y así intentar quedarse con la casa y el mobiliario electoral de su pareja.
Como se pueden imaginar, esta pareja existe en la realidad política aragonesa. Su relación es más comercial que sentimental, pero es igual de efectiva y cercana. Es la que forman el PP y Vox. Tanto manda, manda tanto, Azcón como Nolasco. Es cierto que la competencia entre la derecha extrema y la extrema derecha dificulta a cualquier observador superar una prueba de los errores para diferenciar al original de la copia. La única certeza de esta pareja es que, a pesar de las dificultades, siempre seguirán juntos. Rompieron su enlace de coalición, no porque Azcón echara a los ultras del Pignatelli sino porque los de Abascal se querían fumar solos los votos de la derecha. Ambos, además de compartir meta, han decidido caminar juntos. Los problemas vienen porque los dos quieren el beneficio que busca el otro. Azcón & Vox, S. C. sería una buena marca para este bufete de abogados ultras. Aunque las bufonadas de unos de sus socios les hace más creíbles como ‘bufonete’ de iletrados de los derechos sociales. El tipo legal de empresa que mejor define su relación es una ‘sociedad colectiva’, S. C. No es la más común de empresa, pero en este modelo prima la confianza total entre unos socios que responden de forma personal y solidaria de las deudas de la sociedad. Hoy por ti, mañana por mí.
La hipocresía es la mercancía que sirve para blanquear el negocio sucio de los recortes sociales, las privatizaciones y la especulación de la que viven Azcón & Vox, S. C. La sanidad pública, el derecho a una vivienda accesible, económica y protegida para las y los jóvenes, la educación gratuita y el bienestar social son las principales líneas de beneficio de este dúo estático que paraliza el crecimiento de Aragón. Una pareja que, a la hora de buscar el beneficio de la ciudadanía, no duda en votar en contra de la subida del salario mínimo, que no apoya la subida de las pensiones, que está a favor del trasvase del Ebro y que muestra en su cara visible de la presidencia una actitud distante y fría con los problemas de las y los aragoneses. Ya lo vimos con un Azcón que prima sus fiestas y celebraciones, lejos de Aragón, mientras sus conciudadanos batallaban contra el barro de las inundaciones.
Azcón y Nolasco comparten la inhumanidad porque no quisieron condenar en las Cortes de Aragón el genocidio contra el pueblo palestino. Eso sí, triunfó la hipocresía de ambos. El PP respetó el minuto de silencio que acordó realizar en pleno la Junta de Portavoces contra dicho genocidio. Ese mismo día criticó con dureza la negativa de la presidenta de las Cortes, Marta Fernández, de Vox, a estar presente y presidir ese homenaje a las víctimas al inicio de esa sesión. Fueron los de Azcón los que la colocaron con sus votos al frente del parlamento. Al votarse en las Cortes de Aragón la reprobación de la presidenta por este comportamiento, el PP ni siquiera fue capaz de abstenerse. La respaldó con su voto de apoyo, premiando su gesto, su desprecio y su falta de talla institucional para dirigir esta Cámara. Algo parecido sucedió en el pasado debate sobre el estado de la Comunidad. Una resolución del PSOE criticaba las ausencias de Azcón en el parlamento aragonés al no querer comparecer a petición de los grupos parlamentarios. Un mes antes, Nolasco desenfundaba en una rueda de prensa en las Cortes una de sus habituales barbaridades, esta vez contra Azcón, por ese motivo. A la hora de votar esa crítica, Vox mantuvo con firmeza esa sociedad colectiva con el PP y no se atrevió a afear al presidente su soberbia y prepotencia. Nada de esto es casualidad. En Zaragoza, Natalia Chueca es uña y carne de ultraderecha. El gobierno, la gestión y las ruedas de prensa son comunes y conjuntas entre la alcaldesa y sus socios de Vox. Quizás en Aragón estemos viendo el modelo de Madrid y a la alcaldesa le guste el papel de Ayuso, mientras que Azcón prefiere ser el Feijóo de Aragón. Así nos va.
Lo curioso es que Lucía y Joaquín forman el dúo Pimpinela y todavía hoy siguen de gira con sus conciertos. Cantan, discuten, gritan y siguen tirándose los trastos a la cabeza en los escenarios. Pero se quieren. Es lógico, son hermanos. Lo mismo que Azcón & Vox, S. C.
