El Gobierno de Aragón está a punto de cumplir dos años de gestión. ¿Cuál es su balance?
Es un Gobierno sin ideas, porque la mayor parte de sus proyectos vienen del Ejecutivo anterior. Y, por otro lado, tenemos un presidente escapista.
¿Qué quiere decir?
Aragón le interesa poco, le preocupa su posición en Madrid y en el PP. No está a lo que está. El ejemplo es cuando en 2024 le pilló aquella tormenta en Puerto Rico, o lo que pasó en junio y julio, cuando con dos momentos muy delicados para Aragón, con inundaciones, una le pilló en Galicia, de boda y festival, y otra en Menorca. El último ejemplo lo tenemos el lunes. Celebramos un pleno en las Cortes, acaba sobre las diez y cuarto y no se acerca Zuera, a diez minutos de aquí, con todo lo que estaba pasando (un incendio de una planta química). Es decir, el día a día de Aragón le importa poco, le importa otra cosa.
¿El qué?
El PSOE y Pilar Alegría, hasta un punto obsesivo. Cuando uno gobierna tiene que dedicarse a eso, no a hacer oposición de la oposición. Ya perdió con Pilar Alegría y sigue pensando que puede ser otro presidente del PP que solo está una legislatura.
Un año después de romper, el presidente, Jorge Azcón, dice que gobierna mejor sin Vox.
Ha asumido el postulado de Vox. Así se siente cómodo en ese intento de captar el voto de la ultraderecha. Es decir, Azcón es un presidente radical. Lo vemos con las medidas, con sus intervenciones y con la judicialización de todo lo que viene de Madrid. No entiende que el interés de Aragón pasa por gobernar con Madrid, no frente a Madrid.
¿Cómo valora la gestión de los servicios públicos?
Hay un caos en sanidad tremendo. Se genera un caos y automáticamente aparecen las privatizaciones. Es decir, se abre la puerta al negocio de los de siempre.
En la época del PSOE también se externalizaba.
Sí, sí, pero la dimensión de lo de estos momentos nunca se había producido. Nunca. El negocio de los que siempre hacen negocio.
Azcón dice que Aragón será «la locomotora de España».
Con todas las inversiones que lleguen a Aragón, el Grupo Socialista estará encantado. Pero vemos muchos anuncios y poca materialización. De hecho, el Gobierno de Aragón es consciente de que buena parte de esos anuncios se van a caer. Lo que Azcón calla es que este país es el que más crece y que los datos de Aragón no son tan buenos como la media española.
A diferencia de 2025, el presidente va a presentar presupuestos. ¿Habrá acuerdo con Vox?
Estoy convencido de que el PP y Vox acabarán llegando a un acuerdo. Todo lo demás está siendo teatro. Tememos que esas cuentas nos lleven otra vez a que haya más desigualdades en Aragón.
Si no logra pactar, ¿Azcón debería convocar elecciones?
La potestad de convocar elecciones es del presidente. Lo normal es que las legislaturas duren cuatro años. No contemplo elecciones porque estoy casi convencido de que habrá presupuestos del PP y Vox, como en otras comunidades. Si se produce un adelanto electoral, es un fracaso de quien está gobernando. Pero el PSOE estará preparado.
El enfrentamiento entre Azcón y Alegría es muy duro. ¿Es posible el entendimiento?
Un presidente que agrede, insulta, desprecia, que miente a sabiendas, hace muy difícil un diálogo. Nosotros hemos tendido la mano.
¿Podría haber un acuerdo en financiación autonómica?
Evidentemente, sí. La secretaria general del PSOE de Aragón dijo: «Traiga al Parlamento una propuesta del PP o del Gobierno de Aragón». Nosotros estamos dispuestos a hablar. Siempre, con todo el mundo. Pero no a ser despreciados, ninguneados e insultados, que es lo que está haciendo Jorge Azcón constantemente.
¿Por qué ahora el PSOE no cree que la financiación singular a Cataluña sea un privilegio? Hasta la llegada de Alegría lo veía así.
El PSOE no ha cambiado de posición, niego la mayor. Tenemos que apostar porque las comunidades puedan prestar los servicios en igualdad de condiciones. El PSOE no quiere que Aragón sea menos que nadie. ¿Qué planteamos? Debatamos sobre las singularidades de los territorios. ¿Cómo puede defender Azcón la misma posición que Mazón, Moreno Bonilla o Ayuso? Estos tres presidentes van a plantear que la financiación vaya exclusivamente por habitante. Yo le dije a la compañera de Valencia, a Diana Morant, en un comité federal, que no me podía poner de acuerdo con ella porque mis necesidades son distintas.
Pero se ha llegado a un acuerdo con Cataluña, no con el resto.
Todos los cambios que se han producido, tanto con Felipe González como con José María Aznar, se negociaron inicialmente con Cataluña. Y luego se hicieron extensivos al resto. Y creo que no nos ha ido mal. Hay que sacar de la ecuación a Cataluña y ver qué modelo de financiación necesitamos. Y tenemos un Estatuto que establece varias cosas. Elementos que también son singulares para nosotros. Hay que profundizar ahí y en la bilateralidad Aragón-Estado.
Asturias y Castilla-La Mancha, gobernadas por el PSOE, se han posicionado en contra.
No voy a posicionarme sobre lo que puedan hacer otros compañeros. Vamos a insistir en que Aragón no quiere ser menos que nadie. Y ahí nos dejaremos la piel.
Dice que el pacto con Cataluña es extensible al resto. Los especialistas en Hacienda Pública coinciden en que no hay dinero suficiente.
Cuando se reforman los modelos de financiación siempre es con la tarta a repartir. En estos momentos no se ha definido ni la tarta.
El congreso del PSOE-Aragón de marzo fue precedido de una crisis interna. ¿Pervive la división?
Se hizo buen trabajo en los congresos para para salir reforzados, unidos y con ganas. Todo el mundo se ha puesto a trabajar, sean cargos institucionales o no, por un proyecto que lidera Pilar Alegría.
¿El PSOE ha dejado de tener voz propia, como dice el PP, que le acusa de poner los intereses de Pedro Sánchez por encima de los de los aragoneses?
El eslogan del PP es ese, pero nunca llega a definir el qué. El PP supongo que debe estar en contra de la subida de las pensiones, del salario mínimo, del desarrollo económico de España. O algo de lo que me siento muy orgulloso, de que este sea el Gobierno que más invierta en becas. Eso nos permite luchar contra las desigualdades.
El ex secretario general del PSOE, Javier Lambán, se ha expresado también en el mismo sentido.
Javier Lambán fue un buen presidente de Aragón. Dejó de ser secretario general. Y ahora es un militante más, que como él dice está en franca minoría. No lo digo yo. Lo que sí que puedo decir es que la inmensa mayoría de los militantes del PSOE en Aragón están encantados con la línea que está llevando la secretaria general.
Que Pilar Alegría siga como ministra, ¿no limita su participación en la vida política aragonesa?
Este no es un partido de hiperliderazgo. Pilar Alegría está mucho más en Aragón de lo que el PP quiere transmitir. Y está trabajando mucho más por Aragón que el propio presidente del Gobierno de Aragón. Y si Azcón está tan preocupado, eso quiere decir que tiene pavor a una contienda electoral frente a la secretaria general del PSOE en Aragón.
¿Qué le parece la sanción que han impuesto a Mayte Pérez en el Senado por saltarse un pleno para acudir a un homenaje a Lambán?
Lo primero de mi trabajo es cumplir con lo que debo hacer. No se le sanciona por ir a un homenaje, sino por no estar en el pleno. Yo hubiera estado en el pleno.
La corrupción ha alcanzado al PSOE con los casos de Santos Cerdán y José Luis Ábalos.
Es una profunda decepción. Y, evidentemente, es un tema de unas personas, no de la inmensa mayoría de los que nos dedicamos a esto. Por tanto, que la Justicia haga su trabajo. Me gustaría que cuanto antes, para que esto no se convierta en un arma arrojadiza. Me da igual Santos Cerdán que Cristóbal Montoro. Quien la haga, que la pague inmediatamente.
Dos militantes aragoneses, entre ellos el edil Alfonso Gómez, aparecieron en las conversaciones de Koldo García y Cerdán.
Hay que respetar los tiempos en el partido y en la Justicia. Pero también en este país existe la presunción de inocencia.
Con cientos de horas de grabación, ¿teme que haya nuevos audios que salpiquen a Aragón?
Vuelvo a decir, quien la haga, que la pague. Y me da igual esto y me da igual Montoro. No creo que sea bueno el «y tú más». La diferencia entre unos y otros es que nosotros hemos respondido inmediatamente con dimisiones y expulsiones. Otros todavía estamos esperando una valoración seria sobre lo que está pasando con Montoro y su equipo económico.