El presidente del Grupo Parlamentario Socialista, Javier Lambán, ha criticado hoy que el PP y el PAR «han condenado a la miseria a miles de familias aragonesas y han despreciado su dignidad”, al votar en contra de la tramitación de la regulación de una Renta Social Básica presentada por el PSOE para garantizar que los aragoneses sin recursos puedan atender sus necesidades más básicas.
Javier Lambán ha defendido la toma en consideración de esta Proposición de Ley de la Renta Social Básica, un ingreso de carácter periódico para garantizar la «dignidad» de muchas familias, sin prestación. Con sus votos en contra, PP y PAR «han demostrado que su política social se basa en las mesas petitorias y la caridad”, ha señalado. Por eso, ha dicho, dirigiéndose al PP y al PAR, «entenderán cuál es el concepto que esta mañana tenemos nosotros de la dignidad política y cívica de todos y de cada uno de ustedes».
Para defender la implantación de este derecho subjetivo, Lambán se ha remitido al artículo 23 del Estatuto de Autonomía, que reconoce la prestación para eliminar las «causas y efectos de las diversas formas de marginación o exclusión social» y el catálogo que desarrolla la Ley de Servicios Sociales.
«La evolución socioeconómica del país hace imprescindible ese imperativo estatutario» y el mandato legislativo, ha argumentado Lambán, quien ha precisado que esta prestación no guarda relación con el Ingreso Aragonés de Inserción (IAI), vigente desde 1993, que está destinado a las personas que se encuentran en «los márgenes de nuestra sociedad» y que están excluidas.
La renta social básica, ha explicado el presidente del Grupo Socialista, pretende abordar «un fenómeno social nuevo» surgido en el contexto de la crisis, que es atender a las personas que «siempre han tenido una situación económica saneada» a las que la crisis «les ha arrebatado sus medios habituales de vida y ahora mismo no pueden cubrir sus necesidades básicas».
«Su necesidad no es, por tanto, alcanzar la inclusión, sino evitar la exclusión», ha proseguido Javier Lambán, quien ha agregado que esta nueva prestación es «un derecho de ciudadanía» cuyo objetivo es «evitar que las personas caigan en la exclusión social». La renta social básica es ajena a «cualquier idea de beneficencia o el simple concepto de reinserción, propios de un momento de expansión económica».
Lambán ha señalado que el 50% de los hogares aragoneses tienen problemas para llegar a fin de mes, que hay 37.807 hogares sin ingresos, 116.000 parados, de los que el 65 por ciento no cobran prestación por desempleo y 10.000 familias no tienen ningún ingreso, de las cuales solo 3.500 cobran el IAI. Así, la renta social básica «es un imperativo ineludible».
Ha recomendado al Ejecutivo autonómico que utilice el margen que dará la posible flexibilización del objetivo de déficit para las comunidades autónomas para implantar esta prestación.
Lambán ha defendido que esta Renta Social Básica persigue precisamente evitar que muchos ciudadanos sin empleo salgan del sistema, lo que la diferencia del Ingreso Aragonés de Inserción que pretende la «inclusión social».
Tras la votación, Lambán ha calificado de «dignos representantes del pueblo aragonés» a CHA y a IU por apoyar la propuesta y le ha reprochado al PAR no haberse «enterado de nada». Ha criticado la política social del PP, basada en la «caridad» retratada en las novelas de Charles Dickens, y ha asegurado que con el voto en contra han despreciado la «dignidad de muchas familias».