LA REFORMA DE LA CONSTITUCIÓN

En la Conferencia Política del 9 y 10 de noviembre de 2013 se declaró la conveniencia de reformar la Constitución

 

En el año 2013, el PSOE llevó a cabo una profunda renovación de su programa político, inspirado en el ideario socialista y en los valores de la tradición republicana. El nuevo programa, que propone cambios profundos en la política y en la economía del país, incluye algunos puntos concretos que apuntan a la reforma de la Constitución de 1978.

En el Consejo Territorial de Granada (6 de julio) se adoptaron acuerdos para perfeccionar el sistema autonómico hacia un modelo federal, con el objetivo de ofrecer una solución al problema de Cataluña.

Ello exige una reforma de la Constitución.

En Granada, el PSOE aprobó un nuevo modelo de gobierno local, reforzando la autonomía política de los ayuntamientos y definiendo su ámbito competencial.

Ello exige también una reforma de la Constitución.

Finalmente, en la Conferencia Política (Madrid, 9 y 10 de noviembre), se aprobaron medidas para desarrollar el Estado del Bienestar y blindarlo frente a cualquier intento de desmantelamiento de los servicios públicos.

Ello exige asimismo una reforma de la Constitución.

Ahora, tras la abdicación de Juan Carlos de Borbón, se vuelve a plantear en España el debate sobre la Jefatura del Estado, entre Monarquía parlamentaria y República.

Pero decidir esa cuestión directamente a través de un referéndum ni tiene validez jurídica, ni tiene sentido político (salvo que se persigan otros objetivos)  ni encaja en la Constitución vigente.  

Como Secretario General del PSOE de Aragón, tras afirmar con orgullo mis profundas convicciones republicanas, quiero dejar claros mis siguientes puntos de vista al respecto:

1.- España tiene problemas mucho más graves y urgentes que el debate Monarquía-República, que no preocupa a casi nadie en nuestro país (Juan Carlos I no se ha inmiscuido nunca en el desarrollo de la política española, manteniéndose siempre estrictamente neutral).

2.-  Soy partidario de que se aborde una reforma de la Constitución para dar solución a los problemas sociales y políticos que tiene realmente España (ver a continuación las reformas constitucionales propuestas por el PSOE).

3.- Aunque no se abordó en la Conferencia Política, es necesario que, en el proceso de reforma de la Constitución, se debata sobre la cuestión de la Jefatura del Estado y ya he dicho cuál es mi preferencia.

4.- La reforma ha de hacerse respetando escrupulosamente los mecanismos establecidos por la propia Constitución. Lo contrario es incompatible con la democracia y abre el camino al populismo y al autoritarismo.

5.- No debe olvidarse que, según la Constitución, la decisión final de una reforma que afecte a la Jefatura del Estado corresponde a los ciudadanos a través de un referéndum.

6.- Yo no apoyaré nunca una reforma constitucional que no tenga como mínimo el grado de apoyo y de consenso con el que nació la Constitución vigente. La política debe buscar la cohesión social y territorial y la unidad del país, no su fractura.