El presidente aragonés recibe a un grupo de aragoneses supervivientes de los campos de concentración alemanes

Marcelino Iglesias ha escuchado las experiencias vividas por este grupo de aragoneses que hoy reciben un homenaje en el Parque Grande de Zaragoza

El presidente de Aragón, Marcelino Iglesias, ha recibido hoy a un grupo de seis supervivientes de los campos de concentración alemanes de Mauthausen y a sus familiares, en conmemoración de la liberación de estos campos en mayo de hace 65 años.

El acto de homenaje se realiza coincidiendo con los 65 años de la liberación de Mauthausen, donde estuvieron casi todos ellos. A la recepción ha asistido la consejera de Servicios Sociales y Familia, Ana Fernández, y el viceconsejero de Educación, Cultura y Deporte, Juan José Vázquez.

MÁS DE 1.000 ARAGONESES EN CAMPOS NAZIS

Este y otros actos y actividades forman parte del Programa Amarga Memoria del Gobierno de Aragón. Así, hoy se celebrará otro acto de homenaje en el Parque Grande de Zaragoza con miembros del Gobierno de Aragón, al que también asistirán alcaldes de los pueblos aragoneses en los que vivieron algunos de los deportados aragoneses hace más de 65 años.

Amarga Memoria es un programa desarrollado por la Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón que surgió en 2004 con la voluntad de recuperar la memoria de todas aquellas personas que defendieron los valores democráticos durante el período comprendido desde la II República hasta la recuperación de las libertades democráticas.

El programa quiere contribuir a la revalorización (que no recuperación, pues nunca la perdieron) de la dignidad de los que defendieron y lucharon por la libertad y la democracia.

Y para ello, Amarga Memoria agrupa toda una serie de iniciativas, tanto del Departamento de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón, como de otras Instituciones o asociaciones tendentes a recopilar el conocimiento de dicha etapa de nuestra historia contemporánea. Uno de los acontecimientos en los que miles de españoles se vieron inmersos como consecuencia directa de la guerra civil española y posterior exilio es la deportación a los campos de concentración y exterminio de la Alemania nazi. En el caso de Aragón, y según las últimas investigaciones, 1.011 aragoneses sufrieron en primera persona el horror de los campos nazis.

 

UN GRUPO DE ESCOLARES HAN VIAJADO AL NÚCLEO DEL HORROR

Un grupo de profesores y alumnos de los IES Elajos de Zaragoza y Mor de Fuentes de Monzón, acompañados por dos supervivientes de campos de concentración nazis, visitaron el campo de Mauthausen en el 65 aniversario de su liberación el 9 de mayo.

El viaje se organiza coincidiendo con los actos internacionales de homenaje que se celebran anualmente para conmemorar la liberación de este campo, al que fueron deportados el mayor número de españoles. En las actividades de conmemoración participó la vicepresidenta del gobierno María Teresa Fernández de la Vega y, por parte del Gobierno de Aragón, el director general de Patrimonio Cultural, Jaime Vicente.

Los alumnos convivieron durante cuatro días con José Alcubierre y Edmundo Gimeno, supervivientes de Mauthausen y Buchenwald, respectivamente, y también intercambiaron experiencias con otros alumnos alemanes e italianos que se habían desplazado a Linz a vivir el mismo tipo de experiencia.

El Gobierno de Aragón, a través de su Programa Amarga Memoria, colabora desde hace ya varios años con la Amical de Mauthausen y otros campos de concentración nazis en los viajes que dicha asociación organiza para alumnos de diferentes institutos de distintas comunidades autónomas. Además, trabaja el tema de la deportación de los aragoneses a través de la concesión de ayudas a diferentes investigaciones, realización de documentales o a través de publicaciones.

El gobierno de Aragón colabora con la Amical sufragando junto al Ministerio de Presidencia los costes del viaje de los alumnos y profesores que se desplazan a Linz (Austria) para conocer in situ el campo de concentración de Mauthausen y sus subcampos (Gusen, las galerías de Ebensee y el Castillo de Hartheim).